Realidad o Ficción
En la ambigüedad de los aspectos antagónicos y su caracter significativamente mágico, la realidad es, con diferencia, un concepto susceptible de interminables discusiones que llega a abarcar desde religion a la ciencia (campos también extremadamente antagónicos), pasando por la cultura, la filosofía, las artes, e incluso territorios fascinantes como el comportamiento humano, las decisiones que se toman en base a este, y las consecuencias que dichas decisiones suponen.
En la ambigüedad de los aspectos antagónicos y su caracter significativamente mágico, la realidad es, con diferencia, un concepto susceptible de interminables discusiones que llega a abarcar desde religion a la ciencia (campos también extremadamente antagónicos), pasando por la cultura, la filosofía, las artes, e incluso territorios fascinantes como el comportamiento humano, las decisiones que se toman en base a este, y las consecuencias que dichas decisiones suponen.
Como aspecto ambigüo, la realidad confronta la existencia entre lo tangible y lo intangible.
Nótese que la inmaterialidad de las cosas no la despoja de su caracter real. Nuestros pensamientos, sentimientos o ideas, por muy inmateriales que llegen a ser, nunca dejarán de ser reales, aunque lo sean sólo para nosotros en caso de que no decidamos dejar constancia de ellos.
Existen gazapos de realidades inmateriales tales como la Democracia u otros aspectos en su amyoría relacionados con la política, que crean una ilusión de libertad inexistente en la población (o esclavitud fantasma). Tal y como escribía ayer en mi Facebook: No todo lo tangible tiene que ser necesariamente real. La democracia es intangible y es re... Ah no, espera... Y, lamentablemente, así es hoy en día.
Por otro lado, el acto de convertir nuestras ideas inmateriales en materiales es un acto fascinante que ofrece un amplio abanico de posibilidades, entre los cuales está el arte, el que, por razones obvias, más me interesa personalmente. En un principio este acto se produjo de forma totalmente instintiva y casi accidental al convertir un hueso en un martillo. Hoy en día, sin embargo, existen organismos enteros que se dedican a la actividad de la solución de problemas de la vida cotidiana a través de útiles y herramientas desde las más rudimentarias a las más sofisticadas y a su vez caras, porque, lógicamente, la sociedad ve oportunidades en todas partes, y las explota hasta más no poder con el claro objetivo de enriquecerse.
Pero, lo que si que es cierto, es que sin mano de obra (y con mano de obra no implico única ni necesariamente procesos industriales), no hay transmisión de la idea, ni conversión de intangible a tangible, por muy real que siga siendo el concepto.
